El Tercer Secreto de Fátima: Revelación y Controversia

 Las apariciones de la Virgen María en Fátima, Portugal, en 1917, dieron lugar a tres mensajes conocidos como los "Tres Secretos de Fátima". A continuación, se presentan los textos completos de estos secretos, según la documentación oficial del Vaticano.



Primer Secreto: Visión del Infierno

"La Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fueran brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que salían de ellas mismas junto con nubes de humo, cayendo por todos lados, semejante al caer de las chispas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros." 

Segundo Secreto: 

Devoción al Inmaculado Corazón de María y la Segunda Guerra Mundial

"Visteis el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra va a acabar; pero si no dejan de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, el hambre y persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atienden mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz." 

Tercer Secreto:

 Visión del Martirio del Papa y de la Iglesia

"Después de las dos partes que ya he expuesto, vimos al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando, despedía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto del brillo que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él. El Ángel, señalando la tierra con su mano derecha, con voz fuerte dijo: '¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!'. 

Y vimos en una inmensa luz que es Dios: 'algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él' a un Obispo vestido de Blanco, 'hemos tenido el presentimiento de que era el Santo Padre'. 

También a otros Obispos, Sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y, medio tembloroso, con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, iba orando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz, fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas, y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, Sacerdotes, religiosos y religiosas, y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles, cada uno con una regadera de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios." 

VATICANO

Publicar un comentario

0 Comentarios