Viejo, solo y olvidado

 

Fue un verdadero niño prodigio. A los cuatro años de edad tocaba sus propias composiciones. A esa misma edad daba conciertos de piano. A los seis triunfaba en varios países de Europa. Los críticos lo comparaban a Mozart o Liszt. Era, en todo sentido de la palabra, un niño prodigio.

Publicar un comentario

0 Comentarios