Las apariciones marianas de Akita ocurrieron en 1973 en Japón, donde la Virgen María supuestamente se apareció a la hermana Agnes Sasagawa en el convento de las Hermanas Siervas de la Eucaristía, en la ciudad de Akita. Estas apariciones son conocidas por los mensajes de advertencia que se asemejan a los de Fátima y Garabandal, y han sido reconocidas provisionalmente por la Iglesia Católica.
Mensaje de Akita (13 de octubre de 1973):
Este es el mensaje más conocido y el último de los tres que la Virgen María habría entregado a la hermana Agnes. En él, se habla de un castigo severo si la humanidad no se arrepiente.
Texto del mensaje: _"Como te dije, si los hombres no se arrepienten y no se mejoran, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo mayor que el diluvio, como nunca antes se habrá visto. Fuego caerá del cielo y aniquilará a una gran parte de la humanidad, tanto los buenos como los malos, sin dejar ni sacerdotes ni fieles. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que quedarán para ustedes serán el Rosario y el Signo dejado por Mi Hijo. Recen el Rosario todos los días. Con el Rosario, rueguen por el Papa, los obispos y los sacerdotes.
La obra del diablo se infiltrará hasta dentro de la Iglesia de tal manera que se verá a cardenales oponerse a cardenales, obispos contra obispos. Los sacerdotes que me veneran serán despreciados y encontrarán oposición por sus confraternos. Iglesias y altares serán saqueados; la Iglesia estará llena de aquellos que aceptan compromisos y el demonio empujará a muchos sacerdotes y almas consagradas a dejar el servicio del Señor. El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. La perspectiva de la pérdida de muchas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y gravedad, ya no habrá perdón para ellos."_
Interpretación y relación con otros mensajes:
Este mensaje tiene varias similitudes con las advertencias dadas en Garabandal y Fátima, donde se menciona la necesidad de arrepentimiento, oración y penitencia, además de la amenaza de un castigo si la humanidad no cambia de rumbo. También hay un enfoque en la corrupción dentro de la Iglesia, con cardenales y obispos enfrentándose entre sí, algo que preocupa profundamente a muchos creyentes.
Reconocimiento de la Iglesia:
Las apariciones de Akita fueron investigadas por la Iglesia Católica. En 1984, el obispo de la diócesis local, John Shojiro Ito, reconoció las apariciones como sobrenaturales y permitió la veneración de Nuestra Señora de Akita. Este reconocimiento no es universal, pero es significativo que se haya aceptado a nivel diocesano.
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